Reduce para crecer: ¿te apuntas a un mundo de bajo consumo?

¿Sabías que en la actualidad consumimos un 50% más de recursos naturales que hace 30 años? Esto significa 60.000 millones de toneladas de materias primas al año, y con la tendencia de crecimiento anual, se estima que en 2030 esta cifra podría incrementarse hasta 100.000 millones de toneladas.

Este consumo significa 60.000 millones de toneladas de materias primas al año, y con las tendencias de crecimiento anual, se estima que en 2030 esta cifra podría incrementarse hasta 100.000 millones de toneladas. Estas cifras no suenan muy sostenibles…



Y además el consumo de recursos naturales no es equitativo en todos los países. Una persona europea consume casi 10 veces más recursos que una africana. Esto tampoco suena muy justo…

¿Qué responsabilidad tenemos nosotros y nosotras en estas cifras? La mayor parte de nuestros actos cotidianos implican consumo de recursos. La ropa que usamos, los alimentos que comemos, como nos movemos, etc., afectan a los recursos naturales de nuestro planeta.

Un sencillo ejemplo se observa en la fabricación de botellas de agua que se consumen en España, para las que se usan 270 millones de litros de petróleo, cuando se podría abrir el grifo, usar filtros, reutilizar botellas de vidrio, etc.

Para poder conocer los datos de consumo de recursos naturales de algunos productos, y alternativas para la vida diaria, Amigos de la Tierra ha publicado Un Mundo de Bajo Consumo, en el que podrás informarte de manera interactiva y comenzar a vivir en un mundo de bajo consumo.

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¿Y QUÉ PUEDO HACER YO?
Entra en un mundo de bajo consumo, y descubre de forma interactiva, pinchando sobre las imágenes, cuál es el consumo de recursos naturales. También encontrarás varios consejos que esperamos te sean útiles para vivir en un mundo de bajo consumo.

Y también, puedes firmar la ciberacción:
¿Bolsas hechas con comida?, a quién se le ocurre…

Por unas Navidades de bajo consumo

Se acercan las fechas más consumistas del año y ahora, más que nunca, es un buen momento para reflexionar sobre los impulsos que nos incitan a comprar.

Sabemos que tenemos más de lo que necesitamos para vivir pero aún así, llenamos nuestras casas de objetos y regalos de todo tipo. Es normal, nos gustan las sorpresas y el hecho de comprar sonrisas y alegría es algo que ya forma parte de nuestra cultura navideña. A todos nos gusta comprar y recibir regalos, pero debemos saber que no todos son iguales (ni para nosotros ni para el medio ambiente). Podemos comprar de forma responsable, podemos regalar cosas inmateriales, e incluso podemos invertir el dinero en opciones/alternativas a favor de nuestro planeta. Sólo es cuestión de pensarlo un poco.

Lo primero que podemos hacer antes de comprar cualquier cosa es reflexionar sobre qué necesitamos. Muchas veces compramos influidos por la publicidad, las modas o las tendencias sociales. Es muy difícil consumir libremente pero, por lo menos, debemos ser conscientes de ello. Preguntarnos sobre la utilidad o la durabilidad de lo que queremos comprar nos pueden dar algunas pistas.

Muchas veces asociamos también el concepto de regalo con un objeto material, y dicha asociación además de poco original, tiene muchas limitaciones físicas y económicas. Vivimos en un planeta con recursos limitados, y nuestro modelo occidental conlleva que consumimos más recursos de los que extraemos en nuestros países (por tanto, aumentamos la desigualdad y el empobrecimiento explotando los recursos de otras regiones del planeta). Por este motivo, es más necesario que nunca, optar por un mundo de bajo consumo.

Si finalmente optamos por la compra de objetos materiales, todavía podemos profundizar un poco más. Consumir de forma consciente implica tener en cuenta las repercusiones que tiene nuestra compra, para las personas y el medio ambiente. No es lo mismo comprar productos con criterios de responsabilidad social y ambiental (escogiendo, por ejemplo, sellos de comercio justo, ecológicos, sellos de uso responsable de bosques, de eficiencia energética para electrodomésticos…) que comprar objetos de baja durabilidad (de un solo uso, con obsolescencia programada) o que implican elevados consumos de energía o materiales.

En estos tiempos de austeridad económica, es más necesario que nunca aprovechar el dinero e invertirlo en la construcción de alternativas. Un ejemplo práctico lo podemos ver con el uso de energía en el hogar. Instalar una placa solar térmica para el agua caliente es una inversión que nos permitirá disponer de agua caliente durante muchos años y de forma gratuita para nosotros y para nuestro clima. Si además queremos que nuestro hogar se alimente en un 100% de energía renovable y de proximidad, podemos cambiar de compañía eléctrica y optar por las cooperativas energéticas, como están haciendo ya miles de socios de Som energia.

En definitiva, tenemos muchas opciones y debemos aprovechar estas fechas para desear también una Feliz Navidad a nuestra madre Tierra.

LO QUE ES BASURA PARA TI, PUEDE SER ORO PARA OTRAS PERSONAS

El pasado domingo 23 de octubre se estrenaba en la Tabacalera del madrileño barrio de Lavapiés una iniciativa para intercambiar, vender y comprar a bajo coste todo aquello que ya no necesitamos. El primer Flea Market de Madrid, 100% segunda mano, tiene como lema “La basura de unos, es oro para otros” (One Man's Garbage is Another Man's Gold).

Un Flea Market es un mercadillo de segunda mano donde todos los que quieran pueden participar previa inscripción. Se puede encontrar desde ropa, complementos, libros, discos, dvd's, cosas de decoración y demás objetos que ya no se usan y que no se quieren tirar, que estén en buen estado y que se vendan a precios simbólicos y razonables. No se puede vender nada manufacturado, ni artesanía ni similares, ¡todo es de 2ª mano!

Los Flea Markets se organizan una vez al mes y son eventos dirigidos a cualquier persona. Si quieres participar en próximas ediciones envía un e-mail a fleamarketmad@gmail.com. Puedes hacerte fan de este nuevo movimiento en https://www.facebook.com/FleaMarketMadrid?sk=info



COMPRA MENOS, COMPRA DE SEGUNDA MANO

Hoy os queremos hablar de una iniciativa que no deja de ser interesante a la vez que atípica, sobre todo si proviene de una empresa "al uso" y enfocada principalmente al beneficio económico.

La empresa Patagonia, que comercializa productos para la práctica de deportes al aire libre, ha lanzado la campaña "Buy less, buy used" (compra menos, compra de segunda mano), junto con el portal de subastas Ebay y la Common Threads Initiative.

A través de esta iniciativa, se anima a los/as consumidores/as, a comprar productos de segunda mano de dicha marca.

Esta iniciativa no representa únicamente una propuesta más en estos tiempos de crisis, sino que indica el posicionamiento ante una alternativa que una parte de la sociedad, a través de los grupos ecologistas han estado promoviendo como actuación lógica, la reutilización, denunciando así uno de los problemas más graves con los que nos enfrentamos actualmente; el sobre consumo es la raíz de los problemas ambientales e indirectamente de los problemas sociales de nuestro planeta.

Patagonia se une de esta manera a un movimiento llamado Colaborative Consumption Movement, que pretende promover otra forma diferente de consumir, menos agresivo con la naturaleza y más justo socialmente y bajo el marco del decrecimiento.

¡Animaros e informaros! ¡El poder para cambiar las cosas está en nuestras manos!

EL SISTEMA DE DEPÓSITO ES EL ÚNICO SISTEMA PARA GARANTIZAR EL MÁXIMO RECICLAJE DE ENVASES



Los sectores del envasado y la gran distribución se escudan en estudios sesgados e incompletos para resistirse a asumir los costes que comporta la gestión de los residuos de envases que ellos mismos ponen en el mercado


La única manera de superar las limitaciones de la gestión actual de envases a través de los Sistemas Integrados de Gestión (SIG), es el establecimiento de un sistema de depósito y retorno para envases desechables. Mediante este sistema más del 90% de los envases puestos en el mercado pueden ser reciclados y reducir las cantidades que van a parar a vertederos e incineradoras, así como sus impactos ambientales. El establecimiento de dicho sistema incrementaría en cerca de un 40% los residuos de envases de bebidas actualmente reciclados, aumentándose en medio millón de toneladas anuales los envases recogidos selectivamente.


En las últimas semanas, y coincidiendo con la tramitación en las cortes de la nueva Ley de residuos y suelos contaminados, los sectores del envasado y la gran distribución han iniciado una campaña para retirar del texto de la Ley el sistema de devolución de envases. Pretenden, con ello, abandonar los envases reutilizables para siempre y aumentar sus beneficios a base de transmitir los costes de la recogida de los envases de un sólo uso a la ciudadanía. Sin embargo, con el sistema de envases reutilizables y el depósito, los costes íntegros de la gestión de los envases (llenado, distribución, recogida, almacenaje, limpiado) son asumidos por fabricantes y distribuidores.


Además, los beneficios ambientales del sistema de devolución (incremento de la calidad y cantidad de materiales recuperados, disminución de la suciedad, incremento de los envases reutilizables y reducción de residuos) son reconocidos por un creciente número de países y regiones que año tras año engrosan la lista de sistemas de depósito existentes, y es reconocido por la Comisión Europea (1). No sólo no hay ningún país con un sistema de depósito implantado que lo haya retirado sino que los sistemas implantados se amplián para cubrir nuevos productos. Y en todos existen pequeño comercio y grandes superficies.


Actualmente, en España se consumen cada año 18.000 millones de envases de un sólo uso para agua, cervezas, zumos y refrescos que representan 1.100.000 tonelades de plástico, brik, metales y vidrio.


Según datos de Ecoembes, desde 1998, se han consumido 21,3 millones de toneladas de envases de plástico, papel y metal y de estos sólo 9,3 millones se han podido reciclar. Así pues, desde 1998, 12 millones de toneladas de envases han acabado en vertederos o incineradoras, cuyo coste han pagado y siguen pagando la ciudadanía a través de la tasa de recogida y tratamiento de basuras.


Aparte de los costes económicos que asume la ciudadanía, el no reciclaje de los envases comporta un gran consumo de energía y emisiones de gasos de efecto invernadero, estimandose en más de 12.000.000 de toneladas equivalentes de CO2, un 3,2% de las emisiones de 2009.



Datos:

(1) “(...) de acuerdo con el Tribunal de Justicia, un sistema de depósito y retorno puede incrementar el porcentaje de envases vacíos retornados y, al mismo tiempo, dar lugar a una clasificación más selectiva de los residuos de envases. Además, puede ayudar a impedir que se genere basura, pues da a los consumidores un incentivo para devolver los envases vacíos (15). Por último, en la medida en que esas disposiciones nacionales animan a los productores o los distribuidores afectados a recurrir a los envases reutilizables, contribuyen a reducir en general la cantidad de residuos que se eliminan, lo cual es una meta general de la política medioambiental”. Comunicación de la Comisión 2009/C107/01.

En Chiclana, la R Cuenta













Desde hace poco más de un mes, ha comenzado a funcionar en Chiclana (Cádiz), un sistema de recogida selectiva de residuos dirigida a los pequeños comercios de esta localidad. La iniciativa, solicitada por los/as comerciantes se inicia con la recogida de papel y cartón puerta a puerta, tres días a la semana.

Algunos de estos comercios, que también participan en la campaña “La R es lo que cuenta”, nos comentan que están muy satisfechos con este sistema pues, además de poder separar sus residuos, pueden hacerlo con comodidad, dejando el cartón y el papel plegado en las puertas de sus negocios.

Además, también se ha instalado un punto limpio móvil dirigido a toda la ciudadanía pero que también resulta útil a los comercios, pues muchos de estos generan residuos que deben depositarse en punto limpio tales como aceites varios, cartuchos de tinta, pilas y baterías, etc.

Lo que falta ahora es que también nos recojan el plástico y los envases” nos comentan algunos/as trabajadores/as de estos comercios. Este punto será tomado en cuenta en el marco de la campaña “La R es lo que cuenta” con la intención de favorecer esta demanda.

La campaña “La R” se inició en este municipio hace ya más de 3 años con la finalidad de reducir la generación de residuos de los comercios y al mismo tiempo implantar mejoras en la gestión de los mismos. Es una grata noticia poder comprobar cómo se han producido muchos cambios desde entonces. Desde los inicios en los que no se hacía separación de ningún tipo hasta esta iniciativa que surge con la movilización de los/as comerciantes para demandar al ayuntamiento servicios de recogida selectiva adecuados a sus necesidades como comerciantes.

NEFASSTO, la crítica a través de la creatividad

La Plataforma para la Reducción de los Residuos de Mallorca, integrada por las entidades de ALCAIB, Amigos de la Tierra, el GOB, Greenpeace y Fundació Deixalles, celebra la clausura del primer concurso de contrapublicidad con la entrega de un premio reutilizado al ganador del concurso.
El objetivo del concurso era denunciar, utilizando herramientas publicitarias, el exceso y la problemática de los residuos. Las bases del concurso establecían que los participantes tenían que presentar un documento visual que, utilizando recursos propios de las campañas publicitarias, denunciara algún aspecto relacionado con la problemática de los residuos.

El jurado, formado por un representante de cada entidad integrante de la Plataforma, ha seleccionado como obra ganadora el cartel presentado por el pseudónimo “Pep Toni i el dimoni”. La obra titulada “Nefassto” denuncia con una imagen clara y contundente, la problemática que suponen las cápsulas de un suelo uso de las conocidas maquinas cafeteras.

La obra ha sido seleccionada por la actualidad y la relevancia de la temática, porque utiliza un juego habilidoso de palabras, por la calidad de la imagen y por la claridad del mensaje.

El ganador, el Sr. Arnau Matas Morell, ha recibido un vale de 50€ a cambiar por productos que podrá adquirir en la tienda de segunda mano de la Fundación Deixalles de Palma. La Plataforma, asimismo, se encargará de hacer difusión de dicho cartel para utilizarlo como recurso para la sensibilización ciudadana.