Nueva Ley de residuos

Estamos viviendo un momento importante en nuestro país con respecto a los residuos. La trasposición de la Directiva Marco Europea de Residuos a la legislación española ha ofrecido la oportunidad de un cambio en nuestra legislación básica de residuos. Esta nueva Ley se quiere aprobar antes de que acabe este año, por lo que el proceso será rápido.

Hasta el 31 de Agosto está abierto el proceso de participación pública, por lo que animamos a entidades, colectivos y personas individuales presentar sus alegaciones, ya que el futuro de la gestión de nuestros residuos está en juego.

Ojalá la nueva Ley sea un ejemplo de reducción, reutilización y reciclaje, tal como indica la jerarquía europea, y no deje huecos abiertos para aumentar el vertido y la incineración.

Día 3 de Julio

La estrategia de "marketing verde" en el nuevo Plan de Residuos para Galicia.

El nuevo Plan Gallego de Residuos que se presentó el viernes pasado en el Consejo de Medio Ambiente de Galicia (COGAMA) recupera la gestión de los residuos basada en la incineración, mezclándola con algunas medidas de reducción y compostaje "de cara a la galería"

Los aspectos positivos del plan son el anuncio de la instalación de 8 plantas de compostaje y la reducción del 10 % de los residuos generados para el año 2020. Desde Amigos de la Tierra entendemos que estas medidas positivas carecen de ambición y son claramente insuficientes, ya que en el fondo, el plan tiene como elemento central la incineración, a lo que dedica cerca del 50 % del presupuesto. Profundizando así en el modelo fracasado de Sogama, lo que hace que los elementos positivos semejen más bien una estrategia de "márketing verde" de la Consellería de Medio Ambiente, que una apuesta decidida por la reducción en la generación y el compostaje.
Por otra parte, las estrategias de prevención, como el fomento de los envases de vidrio o de retorno son meramente testimoniales.

Sogama sobrevive haciendo "malabarismos económicos"
Con los datos de la propia Xunta de Galicia en la mano, Sogama solo trata la mitad de los residuos que le llegan, y la energía que produce no es suficiente ni siquiera para alimentar energéticamente el propio proceso de incinerado. En cambio, cobra a los ayuntamientos como si hubiese gestionado el 100 %, mientras que un 50 % va directamente a vertedero, un no tratamiento mucho más barato.

Según Amigos de la Tierra, "es así, cobrando por un servicio que sólo presta en parte, como Sogama ha ido sobreviviendo, en un ejercicio de juegos malabares". La nueva planta en el sur de Galicia, con toda seguridad, repercutirá en un incremento en la tasa que los ayuntamientos (hoy ronda los 55 € / tonelada) tendrán que pagar a Sogama y por consiguiente, en la subida correspondiente en la tasa de la basura que pagamos las gallegas y gallegos.



La pregunta es obvia, ¿a quien beneficia entonces la gestión basada en la incineración?
Un modelo de gestión a medida de los intereses de la industria:
Si bien entendemos que el gobierno gallego tiene el deber de gestionar los residuos de manera ambiental y socialmente responsable, parece que ha claudicado de sus responsabilidades y que son los intereses de las grandes empresas energéticas los que someten a Galicia a la incineración.

El nuevo plan convierte a los residuos en un colosal negocio para las grandes empresas energéticas, ya que Gas Natural, Fenosa o Iberdrola entre otras, pondrán los cerca de 200 millones de euros de inversiones personales que tiene el plan, y financiarán la nueva incineradora del sur de Galicia en más del 90 %, mercantilizando así uno problema social y ambiental y abrazando la máxima de "la más residuos, mayor beneficio"

"La lógica del beneficio económico y la apuesta por la incineración desincentivará la reducción de los residuos, la única vía real para solucionar el problema de los residuos". Entendemos por lo tanto, que la Xunta de Galicia pone los intereses personales y económicos por delante de los intereses de la ciudadanía.

Amigos da Terra Galicia

La separación de los residuos

Ayer fue el día Internacional del Reciclaje y pudimos leer muchas noticias con porcentajes de la gente que separa, de las tasas de reciclaje de diferentes materiales,... Pero no vimos ninguna comparativa con otros países de Europa, regidos por la misma Directiva que nosotros. Estamos al final de la cola.

Esto se debe a muchos elementos, pero entre ellos, la falta de claridad en el sistema de separación, no hacemos nada con la fracción orgánica de los residuos, que supone un 40% de nuestros residuos, y porque el sistema de contenedores de colores en la puerta de las casas, no siempre es efectivo.



El ejemplo más claro de que existen alternativas mucho mejores es el de Alemania. No solo aumenta la responsabilidad de los ciudadanos al incluirse la tasa directamente en la retornabilidad del envase, sino que además es eficaz para mantener limpias las calles.

Esperemos que pronto se extienda este sistema hasta nuestro país.

Más ejemplos del Puerta a Puerta

Siguiendo el ejemplo de Usurbil, cada vez son más los municipios que se plantean la implantación de la recogida puerta a puerta. En Debagoiena los estudios realizados confirman que este tipo de recogida es viable, y además económica y ambientalmente beneficiosa.



¿Se animarán más municipios? ¿Se animará alguna otra comunidad autónoma aparte de Cataluña y País Vasco? Esperemos que si.

Nuestros residuos y como nos libramos de ellos...

Parece que solo existe una manera de deshacernos de los residuos. Nuestra responsabilidad acaba en separar como nos dicen (aunque tengamos millones de dudas) y echar cada cosa en el contenedor del color adecuado. Y parece que el contenedor amarillo y el gris llevan en nuestras ciudades desde hace siglos, y que no existen más opciones.

Pero haberlas hailas...como dirían en Galicia. El mejor ejemplo de la responsabilidad ciudadana de los residuos, mediante un mayor compromiso, y con los beneficios de no tener nuestras calles llenas de contenedores además de un mejor porcentaje de separación, es la recogida Puerta a Puerta.



Este sistema, implantado en varios países de Europa, como Bélgica, y en varios municipios catalanes, vascos, y de alguna otra comunidad, consiste en sacar la basura separada por materiales, dependiendo de cada día de la semana, y depositarla en el portal en una franja horaria estrecha, para que el camión o el vehículo de recogida solo tenga que coger las bolsas y no los contenedores callejeros.

Al tener una mayor responsabilidad frente a los residuos, la ciudadanía se hace más consciente de los residuos que genera, provocando generalmente la reducción de los mismos.

Y aunque pueda parecer que la gente rechaza el compromiso, no siempre es así. El ejemplo de Usurbil, que ha llevado a votación su sistema de recogida de residuos nos demuestra que la gente se preocupa por su medio ambiente (debido al alto porcentaje de participación), y además está dispuesta a asumir un compromiso mayor. (La opción más votada ha sido la recogida puerta a puerta).

Biorresiduos...haber empezado por ahí!!

Hoy se celebra en Barcelona una Conferencia en el marco la presidencia europea de España sobre la gestión de los residuos orgánicos. Los países se plantean la posibilidad de crear una nueva ley que obligue a los Estados Miembros a separar los residuos orgánicos en origen para gestionarlos adecuadamente.

Los residuos orgánicos se gestionan caseramente desde hace siglos, porque es sencillo, y se obtiene un abono de elevada calidad y es dificil de comprender, porque hasta ahora, en los países supuestamente desarrollados e industrializados se han vertido toneladas y toneladas de valiosos nutrientes en vertederos, y quemado en incineradoras. En España es más difícil de entender todavía porque nuestros suelos están en grave riesgo de desertificación. Y sin embargo, se han puesto en marcha complejos sistemas de reciclaje del papel, vidrio, envases...necesario, pero mucho más complicado que el "reciclaje de la materia orgánica".



Esperemos que venza la lógica (aunque un poco tarde), y se empiece a separar la materia orgánica que forma nuestros residuos para producir compost, un abono de excelente calidad para nuestros suelos. (Lo que se produce en las plantas de resto, con la materia orgánica sin seleccionar, no se puede considerar compost, aunque así lo llamen).